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La desconexión laboral es un derecho de los colaboradores, mediante la cual se busca proteger su salud mental, contribuir a que mantenga un buen desempeño y productividad en la empresa, y al mismo tiempo evitar que el trabajo afecte su vida personal.
La evidencia internacional muestra que las jornadas extensas, la presión sostenida y la mala organización del trabajo deterioran tanto el bienestar de los empleados como los resultados de las empresas.
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Sobrecarga de trabajo
No obstante, la sobrecarga de trabajo impide que los colaboradores logren desconectarse totalmente al finalizar su jornada; incluso aún cuando se encuentran de vacaciones, sus jefes o compañeros de trabajo suelen llamarlos para consultarles algún tema relacionado con sus actividades en la empresa.
Una encuesta realizada por OCC, bolsa de trabajo en línea, el 29% de los trabajadores mexicanos no logra desconectarse completamente del trabajo cuando se encuentra de vacaciones; mientras que el 63% señala que solo lo consigue parcialmente.
Dificultad para desconectarse
Entre los resultados destaca que, un 50% de los trabajadores recibe mensajes, llamadas o correos relacionados con su trabajo de forma recurrente durante sus vacaciones; el 35% solo es contactado en casos específicos y 15% nunca recibe comunicaciones laborales.
Cuando reciben mensajes del trabajo en sus vacaciones, 45% de los colaboradores solo responde si consideran que el asunto es urgente, mientras que el 21% contesta de inmediato, lo que refleja la falta de desconexión de las responsabilidades laborales.
Según el estudio, la dificultad para desconectarse no responde a un solo factor, sino a una combinación de elementos personales, organizacionales y operativos.
Entre los principales obstáculos que impiden la desconexión destacan:
- La cultura laboral de la empresa (37%)
- La presión de jefes o clientes (37%)
- La falta de personal que pueda cubrir las actividades (30%)
- La ausencia de políticas claras de desconexión laboral (30%)
- El hábito personal de estar disponible (26%)
- El exceso de responsabilidades (25%)
Riesgos para la salud y la productividad
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que las largas jornadas de trabajo no suelen traducirse en más productividad, sino en lo contrario, fatiga, errores, menor concentración y mayor riesgo de burnout.
La misma organización señala que más de 35% de las personas ocupadas trabajan más de 48 horas por semana, un patrón asociado a peores condiciones de equilibrio vida-trabajo y a menor capacidad de recuperación.
De acuerdo con la encuesta de OCC, la falta de desconexión también tiene consecuencias en la experiencia laboral; para el 34% de los colaboradores, mantenerse disponible durante sus vacaciones genera mayor estrés y agotamiento.
El 18% considera que disminuye su motivación laboral; 10% percibe afectaciones en su vida personal y 5% señala que incluso impacta su productividad al reincorporarse.
Establecer límites
La desconexión implica establecer límites claros entre el horario laboral y el tiempo personal, de modo que los trabajadores puedan descansar y recuperar energía mental.
Diversos especialistas coinciden en que responder mensajes, llamadas o pendientes fuera de horario mantiene a los colaboradores en un estado de alerta del trabajo y dificulta el descanso psicológico.
Esto es especialmente relevante en entornos con teletrabajo o esquemas híbridos, donde la frontera entre oficina y hogar se vuelve más difusa.
La OIT advierte que la digitalización, la IA y los nuevos arreglos laborales pueden intensificar riesgos si no se acompañan de políticas de organización del trabajo, pausas suficientes y límites efectivos a la jornada.
Asimismo resalta que limitar las horas excesivas y garantizar períodos adecuados de descanso protege la salud física y mental, pero también contribuye a una productividad más alta y sostenible.
Priorizar el descanso
A continuación compartimos 6 acciones identificadas por los colaboradores que participaron en la encuesta, las cuales podrían fortalecer una cultura de descanso efectivo sin perder la continuidad operativa de las organizaciones:
- Respetar los horarios fuera de la jornada laboral (51%)
- Capacitar a líderes y jefes sobre desconexión laboral (35%)
- Implementar políticas claras de desconexión digital (33%)
- Contar con una mejor planeación y cobertura de tareas (31%)
- Establecer canales exclusivos para emergencias reales (31%)
- Limitar notificaciones y reuniones fuera del horario laboral (24%)
Para Karla Villanueva, Gerente de Inteligencia de Negocio y Mercado de OCC, los resultados de la encuesta reflejan que la desconexión es una responsabilidad compartida entre colaboradores, líderes y organizaciones.
“Contar con planeación, comunicación clara y acuerdos previamente establecidos puede favorecer un descanso genuino que, a largo plazo, también fortalece el compromiso, el bienestar y la productividad”.
Finalmente, cuando las compañías establecen reglas de desconexión, distribuyen mejor las cargas de trabajo, lo que a su vez contribuye a mejorar el bienestar de sus equipos y crean condiciones para un desempeño más estable y sostenible.
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